Amo, luego valgo
¡Pero hombre,
te ama la tierra
que te recibe en su regazo.
Te aman las piedras
que se prestan para tu hogar.
Te aman las plantas
que se ofrendan
para tu pan y tu remedio.
Te aman los animales
que te hacen compañía,
que se dan a tu servicio,
que te respetan y temen,
salvo en defensa propia.
Te ama,
te cuida,
te sirve,
te sufre, en fin,
la Madre Natura
que se entrega
a cambio de nada
ya con el frescor
de su aire y su agua,
ya con el abrigo
de su seno y de su luz!
¿Y tú?
A ella que le debes la Vida,
le vas a pagar con su muerte?
Tú
¡a la mala! tomaste siempre,
y sólo para ti,
las piedras,
los palos,
los suelos,
las aguas,
el aire
y todo
para armarte contra tu hermano
y desarmarte como humano!
¡Hombre,
aquel que no ama
no vale.
Aquel que hace daño
no vive!
Y tú, hombre,
amas?
vives?
¡Por favor!....




Comentarios sobre Amo, luego valgo
muy bonito poema..sí, nos ama la tierra pero nosotros la 'odiamos' a nuestra manera..me encanta tu blog, seguiré leyendo y nos veremos.
Otro poema precioso, me ha gustado muchisimo, es genial! :)
Un saludo.
Sencillamente me gustó.