A humanilde en sus veinte ciclos
miércoles, 22 de abril del 2009 a las 22:45
A tus veinte agostos, flaca,
ya no eres una niña.
Y no sólo es culpable
quien te viene engañando
sino, y además, tú,
¡tú que te dejas tener!
Tú, de veinte reinicios,
después del Único Hombre,
y apenas ni sabes gatear?
¡Allá tú por andar echada!



